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Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

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Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

Mensaje por Invitado el Jue Nov 29, 2012 1:32 pm

Llegué casi ahogado a la academia Greenlight, por que? No llegaba tarde ni nada por el estilo. Mi cansancio, a pesar de haber dormido todo el día de un tirón, se debía a haber venido corriendo desde el momento que salí por la puerta de mi apartamento. La oscuridad no me daba miedo, pero tampoco era mi fuerte, lo que realmente me asusto fue un hombre al cual mirase donde mirase lo veía en todas partes.

Suspire aliviado al llegar a la academia, de nuevo me tocaba un turno nocturno y por si no fuera poco tenía que estar con otro compañero que no era Nicer, me sorprendió el cambio pues pensé que siempre coincidiría con Nicer en los turnos nocturnos y me gustaría trabar una buena amistad con el.

Me quedé en la entrada pues no sabía si tenía que esperar a mi compañero o este ya había llegado. Volví mi mirada hacía la entrada, me pareció ver una sombra la cual se escondió detrás de un muro cuando dirigí mi mirada hacía ella. No era una persona miedica, tampoco era un valiente de cuidado o al menos yo me consideraba alguien intermedio, pude que no me den miedo ciertas cosas pero hay otras que, aún que no lo demuestre, me aterran.

La imagen de aquel hombre volvió a aparecer en mi mente, haciendo que sintiese un escalofrió. Que pasaría si esa misteriosa sombra le pertenecía a aquel hombre? No entendí como alguien a quien no conozco se le antojase seguirme pues en mi vida había cruzado ni media palabra con aquel sujeto. Sentiría interés por mi? Lo dudaba. Querría robarme? Eso aún lo dudaba más pues no se me veía alguien con dinero.

Me quedé con la vista fija en aquella sombra, me acercaba o no? Negué con la cabeza incrédulo, pero que pasaba? Era un hombre o no? Me acerqué lentamente hacía la sombra y cuando me acerque hasta el muro y mire. Para que mentir en aquel momento sentí un poco de miedo! Observe temeroso, por uno de los costados del muro y mi sorpresa fue que allí no había nadie. Sonreí tranquilo pues seguramente era una de mis imaginaciones y en realidad allí no había ninguna sombra.

Al girarme, me pareció ver luz en la azotea, entre en la academia pues pensaba que esa luz era debida a algún alumno rebelde el cual no quiere meterse en su dichosa cama a dormir como un buen angelito. Llegue a la azotea en poco tiempo ya que me apresure subiendo las escaleras, abrí la puerta, y contemple que la luz ya no estaba pero si había alguien. Una silueta se recortaba con la luz de la luna.

-Hola?- dije dudoso, era una persona o una imaginación más lo que se mostraba ante mi?
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Re: Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

Mensaje por Invitado el Miér Feb 13, 2013 3:42 am

Aquella jornada le había impuesto turno nocturno. Todo sería genial si no le hubieran asignado un compañero. ¿Para qué necesitaba él un compañero? Se las apañaba solo. Es posible que sus métodos para mantener a ralla a los alumnos fuesen poco ortodoxos, pero surtían efecto. Los alumnos y alumnas no le decían una palabra más alta que otra. Si algo no estaba bien, o si se tenían que ir a dormir y se negaban, lo arreglaba a golpe de porra, le daba lo mismo si resultaban heridos, que no se hubiesen portado tan mal. Así para la próxima se lo pensaban si sabían que el demonio estaba de guardia. Había que saber imponer disciplina.

Aquella noche, un par de alumnos recién llegados a la academia, desconocían por completo que Erick se encontraba haciendo guardia, controlando a los chicos que aún no se habían acostado. El caso es que, cuando el demonio se paseó por el pasillo de las habitaciones, divisó por la rendija de la puerta que las luces aún estaban encendidas. Cual fiera se dirigió hacia la puerta y aporreó la superficie. Apenas le hizo falta hablar, con los golpes fue más que suficiente. Dichos alumnos apagaron la luz de inmediato y se metieron en sus camas. Acto seguido, cuando ya hubo comprobado que todos los alumnos estaban en sus respectivas habitaciones y con las luces apagadas, decidió darse una vuelta por las instalaciones para matar el tiempo y no tener que ir con su compañero de turno, aunque realmente sentía curiosidad por saber cómo era.

Una sutil sonrisa apareció en su rostro, una sonrisa llena de malicia. Anduvo por los pasillos hasta llegar a la salida de la academia. Allí se encontraba un joven, al parecer asustado por algo o alguien, desconocía las causas de ese miedo contenido. Su persona, ataviado con sus habituales ropas militares, se encontraba escondido detrás de un muro, sonriendo y observando al muchacho. La sonrisa no desaparecía de su rostro. Asomó la cabeza por el muro y al parecer el joven se sintió observado y por ende miró hacia atrás. Se escondió de nuevo. Acto seguido su presencia se desvaneció, yendo a parar en escasos segundos a la azotea de la academia. A ojos inexpertos habría desaparecido, pero hizo uso de su velocidad sobrehumana para llegar antes que él. Una vez allí accionó las luces ¿Para qué? Sencillo, para captar la atención del joven guardia y atraerlo hacia él.

Observó desde las alturas como el joven penetraba en el interior del edificio, por lo que apagó las luces de inmediato. Había logrado lo que quería. A los pocos minutos el joven guardia irrumpió en la azotea. Erick se encontraba con las manos detrás de la espalda, observando el cielo estrellado y esbozando una sutil sonrisa, obviamente sin que lo viese pues estaba de espaldas a él. Escuchó la pregunta y se giró sobre su eje, concretamente el perfil desde dónde se podía apreciar su orbe rojizo, el cual con la luz de la luna adquirió un tono más claro.

Buenas noches—lo saludó con una sonrisa en su rostro mientras se daba por completo media vuelta, pudiéndose apreciar su parche de cuero—Mi nombre es Erick, Erick Alexander.

Se presentó como si nada, no demostrando molestia alguna ante el hecho de tener un compañero aquella noche. Se mantuvo como siempre, con aquella sutil sonrisa llena de maldad y ese ojo rojo como la sangre que fluía fuera de las venas.

Tú debes de ser el nuevo compañero que me han asignado ¿no?—preguntó, aunque era evidente que se trataba de este. No se había topado con otro guardia más aquella noche.

Spoiler:
Perdona por la tardanza, se me había olvidado por completo el tema ;_____;
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Re: Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

Mensaje por Invitado el Dom Feb 17, 2013 6:00 pm

Simples alucinaciones, no había tenido un gran día la verdad, no iba falto de sueño pero si de energía. No tenía claro quien era mi nuevo compañero y la verdad no pensé que algún día iba a desear tanto cómo hoy encontrarme con alguien del trabajo. Quizás era un paranoico, realmente no tenía pruebas de que aquel hombre me seguía y tras mirar en el muro y ver que no había nadie quedaba más que comprobado que allí solo estaba yo y mi propia imaginación la cual se lo estaba pasando en grande conmigo.

Al divisar luz en la azotea del edificio puse rumbo hacia dicho lugar, si se trataba de algún alumno revoltoso mi tarea era regresarlo a su habitación y hacer que, al menos, se quedase allí. No me llevo mucho en llegar a dicho sitio pues era bastante ágil cuando lo necesitaba y subí las escaleras de dos en dos para ayudarme a ahorrar camino. Mentalmente ya estaba preparando un discurso para aquel joven rebelde que se negaba ir a su cama. No caí en la cuenta de que a lo mejor no era un alumno de Greenlight quien estaba en la azotea, a lo mejor era un trabajador, guardia o profesor que había salido a tomar el aire.

Al abrir la puesta de la azotea, vi que la luz estaba apagada pero la persona seguía allí, de pie mirando hacia vete tú a saber. ¿Era un hombre o una mujer? No sabría decirlo pues solo podía ver su silueta recortada y no muy clara a demás. Temeroso de que mi mente me estuviese jugando otra mala pasada, decidí hablar. Si no obtenía respuesta daría aquello como una simple imaginación más y volvería a la entrada para esperar a mi compañero.

El sujeto reacciono a mi voz, se volteó levemente y pude contemplar el brillo de uno de sus ojos, color carmesí era lo que me parecía ver. Un tono de ojos un tanto peculiar entre humanos por lo que descarte que aquel ser fuese como yo. Por fin escuché su voz, era un hombre, no había duda y ahora que había volteado por completo podía ver con más precisión el parche que este portaba en el ojo.

Deje que aquel hombre se presentase, Erick Alexander y al poco rato me dejo en claro de que el joven era mi compañero pues acertó con su pregunta.

-Si- la verdad es que la voz a penas parecía ser perceptible pero seguro que el joven podía escucharlo. - un placer mi nombre es Kazuya Shiraishi - murmuré. No sabía si acercarme a el y ofrecerle mi mano a modo de saludo, estaba claro que si no hacía aquello la primera impresión que se llevaría Alexander sería de "menudo compañero me ha tocado, un maleducado" y en mi casa me enseñaron modales así que hice de tripas corazón y me acerque al joven con una mano extendida.

Off:
No se preocupe! lo importante es que respondió :D
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Re: Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

Mensaje por Invitado el Jue Abr 18, 2013 3:59 am

Apenas se apreciaba el rostro del demonio, lo único que se podía ver con claridad era su ojo rojo como la sangre. Aquellos ojos que una vez, en el pasado, vieron ríos y mares de sangre. No estaban muy equivocados con ello, el demonio era un verdadero tirano y todo por el rencor que guardaba hacia su padre. De verdad, si lo veía le daría una buena paliza, o al menos lo intentaría ya que su padre era mucho más fuerte que él. ¡Maldito bastardo!

Bueno, ignorando por completo la rivalidad con su padre y volviendo a la realidad, el joven guardia que compartiría turno con él se encontraba enfrente. Pudo apreciar cierto temor en su voz ya que esta era algo débil. Su sonrisa se ensanchó y entrecerró su ojo. Sería entretenido pasar un buen rato con el joven, a fin de cuentas no estaba nada mal. Quizás más adelante intente hacerle algo, pero por ahora sólo simpatizaría un poco con el guardia para conocerlo.

El contrario respondió afirmativamente a su pregunta. Acto seguido se presentó. Por su nombre era evidente su procedencia, pero tampoco es que eso le importase demasiado. Era un simple nombre, nada más, nada que destacar. Bien podría haber mentido, cosa que el demonio esta vez no hizo, total, era un simple humano, no había nada que temer. Posicionó las manos detrás de su espalda y observó como el contrario extendió la mano para saludarlo.

El placer es mío—extendió la mano para estrechar la del contrario y así finalizar el saludo cordial.

La sonrisa no desapareció de su rostro en ningún momento, muchos ya habían dicho que su sonrisa indescriptible perturbaba, no sabiendo qué pasaba por la mente del demonio. Lo que desconocía es que nada bueno pasaba por ahí, o también estaba la posibilidad que sólo pensase en lo que cenaría esa noche. Cualquiera sabe. Erick era una caja de sorpresas.

Y ya que estamos aquí…—hizo una breve pausa para acercarse al joven y pasarle el brazo por encima del hombro, como si fuesen colegas de toda la vida. Sí, se tomaba muchas confianzas—… ¿Por qué no nos conocemos más? Así haremos nuestra vigilancia más amena.

Acercó más al joven con una suave sacudida de su cuerpo, como lo haría cualquier colega que animaba a otro a hacer lo que fuese. A fin de cuentas tenía que hacer que le cogiera confianza aunque fuese complicado. Era lo que tenían los demonios, que no se podían confiar en ellos.

Bueno, ¿llevas mucho tiempo aquí?—preguntó para entablar una conversación con el claro objetivo de entretener hasta que el demonio decidiera hacer su próximo y fatal movimiento.
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Re: Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

Mensaje por Invitado el Lun Abr 22, 2013 5:23 am

Me sentía inseguro, casi se podría decir que me gustaría mantenerme a demasiados metros de distancia de este hombre. Quizás era su ojo, su aspecto en general el que me infundía cierto pavor, algo me decía que no debía acercarme demasiado a mi nuevo compañero. A caso no conocía el dicho? ¿Debía desconfiar de él solo por su físico? Bueno siempre han dicho que no hay que juzgar a un libro por su portada pero…. Mi instinto de “supervivencia Kazuniana” me indicaba que pasase lo que pasase era mejor no acortar mucho la distancia entre ambos. No debía mostrar aquel sentimiento de espanto que sentía, no por si esto le resultaba divertido a Alexander; si no porque no sabía a ciencia cierta si este guardia era algo de lo que poder tener “miedo”.

Erick estrecho mi mano; finalizando así el saludo, su piel me resultaba suave a la par que curtida, era imposible que un tacto provocase que mis alertas se disparasen de tal forma. No,Kazu, estás así por lo sucedido con ese hombre decrepito que te ha perseguido desde tu apartamento, Alexander no tiene la culpa de nada. Eso era, ¿qué más podía ser si no? Lo acababa de conocer, bueno solo había llegado a saber su nombre y que él era mi compañero en este turno de noche. Con suerte, algún alumno rebelde nos dará trabajo y así la noche pasará más rápido.

Mis ojos no le quitaban ojo de encima, debía de parecer un ratón asustado ante una serpiente que estaba a punto de devorarlo. Su sonrisa, su ojo, el parche, todo él tenía un aire un tanto macabro, todo él infundía cierta intriga. Quería conocerle pero a la vez quería dejarle allí, dejarlo y volver a encerrarme en algún lugar seguro. ¿A caso eres un niño? No, ya hace mucho tiempo que dejaste de serlo, los hombres… no deberían sentir miedo ¿verdad? Me preguntaba que le podía estar pasando por la cabeza, seguro que pensaba que le había tocado un compañero pusilánime. No sé que me pasaba, de verdad, no era así, nunca había tenido un mal día cómo el de hoy. ¿Qué diantres me pasaba? Nicer también tenía un aspecto un tanto fiero y resultaba ser alguien bastante agradable una vez lo conocías.

No lo vi venir, no supe cómo reaccionar, su brazo había rodeado mis hombros, como si se tratase de Kyoshiro, como si hubiese estado a mi lado toda mi santa vida. ¿Aquello me relajo o fue la pequeña agitación que este me dio lo que me hizo volver más en mis cabales? Tenía buenas intenciones, parecía querer ser mi amigo así que se le podía aplicar el dicho de la portada y el libro, parecía ser que Alexander no era alguien peligroso.

-No mucho, quizás un mes o mes y medio – la verdad es que no me había parado a contar cuanto tiempo había pasado desde mi ingreso a dicho centro. – Y tú? No recuerdo haberte visto por la academia. – Bueno quizás era un tanto despistado y no le había visto aunque Alexander estuviese delante de mis narices pero… era poco probable puesto que su aspecto físico llamaba la atención con demasía. - ¿Por qué estabas en la azotea? Pensé que debía de ser algún alumno que no quería dormir en su habitación

No me encontraba demasiado cómodo en aquella posición, estaba un poco tenso y quería dejar de estarlo porque realmente el joven Erick solo quería hacer migas conmigo, nada más. ¿Por qué diantres debía de estar tan sobresaltado y a la defensiva? De nuevo; por el hombre que me siguió desde mi apartamento.

-¿No encuentras aburrido hacer los turnos de noche? Muchas veces los alumnos se portan demasiado bien y no montan escándalo por lo que nos pasamos la noche en vela sin hacer absolutamente nada –Y la verdad; no hay nada peor que pasar una noche en vela sin nada con lo que entretenerse. – Pero hoy he venido preparado y he traído un baraja de cartas – Después de estar una noche entera, caminando de arriba a bajo sin siquiera hacer nada, había decidido que no volvería a aburrirme tanto cómo aquella noche, y por ende había traído una baraja de cartas cada turno nocturno por si las moscas. – Te gusta jugar a las cartas? –Ahora faltaba saber si a Alexander le gustaban las cartas.
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Re: Sombras misteriosas [Priv. Erick Alexander]

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