Conectarse

Recuperar mi contraseña

Últimos temas
» Registro de Físicos [Postear con ficha Aceptada]
Sáb Mayo 30, 2015 4:43 pm por Invitado

» Especialidades para universitarios
Sáb Mayo 30, 2015 12:57 pm por Ekaterina Akeila

» Fairy Tail ¡Fire Up! || Afiliacion || Normal
Jue Abr 09, 2015 8:58 pm por Invitado

» Me voy.
Lun Abr 06, 2015 9:57 pm por Invitado

» Infamous {Normal}
Sáb Abr 04, 2015 6:35 am por Invitado

» Sueños de Arianth {Afiliado normal}
Jue Abr 02, 2015 8:10 am por Invitado

» Nos veremos
Miér Abr 01, 2015 8:07 pm por Invitado

» Gran Baile -Colectivo-
Miér Abr 01, 2015 2:55 pm por Invitado

» Búsqueda del Tesoro {Bases}
Miér Abr 01, 2015 2:08 pm por Ekaterina Akeila

» Aurum et Argentum {Evento Medieval}
Miér Abr 01, 2015 1:10 pm por Ekaterina Akeila

Afiliados
afiliados Hermanos
Directorio
Afiliados Elite 00 de 45


Créditos del Foro
» Skin obtenido de Captain Knows Best creado por Neeve, gracias a los aportes y tutoriales de Hardrock, Glintz y Asistencia Foroactivo.
» Demás Créditos del Foro.

{Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

{Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Jue Dic 18, 2014 9:26 pm

Después de hacerme mi juramento sobre que voy a mandar a la mierda a todo aquel que ose hacerme sentir mal, decidí unirme a muchas cosas. Últimamente, ser parte de CE gasta mucho de mi tiempo, porque no esta casi nadie de antes, el presidente acaba de botar la chamba, lo que quiere decir que aparte de Aoba, soy el único miembro original que estas trabajando. Deberían ascenderme de puesto, estoy un poco aburrido por todo este trabajo, por suerte se me comunicó del evento navideño que se estaba organizando. Para estos climas cálidos, pondrían una pista de hielo, lo que me viene de maravilla porque me encantan los climas fríos y me encanta que pongan temática navideña como si estuviéramos en el otro lado del mundo. El punto es que decidí mandar casi todo a la mierda, a Leone, mis sentimientos por Leone, excepto a Ozura porque es mi único pilar en el mundo, es la única que le da valor a mi vida, sentido.

Invite a Ozura conmigo pero no parecía muy interesada en venir, supongo que porque el hielo esta hecho a base de agua congelada y no le gusta el agua porque es una gatita, muy linda, pero una gata después de todo. Cerré los ojos y comencé a caminar con mi chamarra bien aferrada a mi cuerpo. No porque tuviera frío, nunca tengo frío y a veces hace demasiado calor, pero es parte de mi, algo que me define y me gusta que me defina. Todos me ven y dicen "Hey, es el chico raro del consejo estudiantil", o "es el chico que me acosa en la clase de loquesea", es algo que es parte de mi y por eso mismo no me la puedo quitar, aparte que cuando me la quito me siento desnudo, como si pudieran leer mis secretos y no quiero que lean mis secretos. Tengo miedo de que alguien sea capaz de leerme a fondo y descubrir todos mis secretos y todos mis miedos.

Entré al lugar, sin saber si tenía que pagar o no, para encontrarme con un espacio bastante grande, tenía estructura cupula con ventanas de cristal en el techo que permitía que algunos rayos de sol, que eran bien agradecido porque estaba algo frío el lugar, tocaran mi pálida piel. En el centro, estaba la pista de patinaje, en la cual había escasa gente intentando patinar. Era grande, abarcaba casi todo el espacio, excepto por los baños, una pequeña cafetería al fondo (donde ofrecían chocolate caliente) y una zona de descanso para aquellos que no estuvieran nada acostumbrados a estar en patines. Yo creo que en algún momento de mi larga vida lo intente, tengo escasos recuerdos de mi, patinando en un lago congelado, pero puede que solo sea mi imaginación.

Una bella señorita me pidió mi talla y me dio unos patines. Me senté en un asiento y me saqué los zapatos, sin calcetines como siempre. Estaba apunto de ponérmelos cuando escuche un sollozo cerca de mi, y me giré encontrándome con un hermoso niño con orejas largas y blancas y me quedé en silencio, observándole, porque es un fuckin conejo y amo los putos conejos... Me levanté, con los pies descalzos y le observé. Estaba mirando con resignación los patines y tenía los pies sobre unas delgadas calcetas blancas y pulcras, parecía ser muy ordenado.

¿Tienes problemas con eso? ¿Quieres que te ayude, pequeño?— Me agaché frente a él y le observé con calma y dulzura, justo como lo haría si fuera Ozura la del problema. Porque ella es muy importante para mi y entiendo que los pequeños se frustran mucho a veces. Por eso, quiero ayudarle, porque me hace pensar en la linda gatita que no me quiso acompañar hoy. Quizás porque nuestra relación es tensa, ahora. Le observé triste durante unos instantes, antes de poner mi mejor sonrisa menos tenebrosa.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Vie Dic 19, 2014 11:30 pm


Una loca aventura navideña
Privado con Klein Tranströmer

Le habían hablado que se abriría una pista de patinaje sobre hielo  y no cupo en sí de la alegría y emoción que sentía con la sola idea de visitarla, nunca en su vida había patinado al considerarse demasiado torpe para ello, pero deseaba desde lo más profundo de su ser al menos ver aquel sitio y como otros patinaban felizmente. Planeó la noche anterior todo lo que haría, pero por dormirse algo tarde al día siguiente le cuesta despertar y se levanta a una hora inapropiada para un joven. Rápidamente se viste y toma su bolso, él no sabía que debería usar alguna ropa especial y fue con algo normal en su vestir, de lo único que se preocupó fue en llevar dinero suficiente para poder pagar su estancia y algo de comer. Se apresuró y fue hasta el centro de la ciudad.

Al llegar, pide indicaciones a los transeúntes quienes entre lo asombrados que estaban pudieron darle la dirección del sitio y White pudo llegar sin muchas complicaciones a la pista. Se metió por una de las entradas laterales y fue a recepción, dejó su bolso en custodia y solicitó un par de patines según la información que la recepcionista le entregó. Preguntó además sobre la hora de cierre y muchas otras cosas, como salidas de emergencia y a quien debía acudir en caso de un accidente, el conejo era muy precavido. Al tener lo solicitado, entrega su calzado y caminando de puntitas (para no ensuciar sus calcetas, no demasiado al menos) hasta una banca no muy lejana. Se sentó y alzó la mirada, pudiendo recién darse el tiempo de admirar el lugar y notar que en el centro de la pista había un hermoso y grande árbol de navidad.

Trató entonces de ponerse los patines, pero su mente estaba en blanco y solo los miró  algo deprimido, no quería ir a preguntarle a la recepcionista al creer que le molestaría con tantas interrogantes. Le miró de reojo y ,valiente, trató de colocarse los patines sin éxito en su labor. De repente vio como un hombre se le acercaba, por un instante pensó en pedirle ayuda, pero aquel parecía leer su mente y le hizo tal pregunta. El conejo quedó asombrado por unos momentos, alcanzó a ver su rojiza mirada y eso le fascinó — A-ah... — el nerviosismo le atacó sin aviso y por el momento no hizo más que asentir. Apartó las manos de los patines, los cuales estaban en el suelo y movió ligeramente sus pies al no tocar el suelo debido a la corta estatura del albino.

— Nunca he usado patines... no se como ponerlos — dijo con cierta vergüenza, le observó atento — Le agradecería mucho que me ayudara... — dijo con honestidad — y si no fuera demasiado, ¿podría decirme como se patina? ¿es doloroso caerse en el hielo? — ladeó su rostro, abandonó la vergüenza y la curiosidad le invadió — N-no creí...que estuviera tan helado tampoco...— murmuró con pesar. Bajó la mirada unos momentos para ver sus pies, apoyó las manos en los bordes de la banca y poco a poco buscó la rojiza mirada ajena.

OFF:
Esto me suena a película xDD *por el título*
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Dom Dic 21, 2014 12:15 am

Tenía la mirada fija en ese chico, aparte de que era un hermoso conejo y los conejos siempre conseguían atraer mi atención, era muy bello. Muy hermoso y completamente único. Le veía y solamente podía verle más y más. Cerré los ojos y no dije nada más, en espera de su respuesta. Quizás se encontraba un poco tímido porque no conseguía entender o era demasiado orgulloso para hablar sobre sus incapacidades, lo que fuera, no iba a presionarle a que me dejara ayudarle ni mucho menos a que me diera una respuesta a mis demandantes preguntas. Solamente quería ayudar, porque no me gustaba que nadie sufriera si estaba a mi alcance ayudarle. Pero, luego, con voz tímida comenzó a hablar y no pude evitar sentir la ternura en forma de actuar y tener deseos de abrazarlo, aunque claro que no lo hice porque no es bueno abrazar a las personas de esa forma y menos cuando no las conoces.

Entiendo, no te preocupes.— Mencioné acariciándole la cabeza, justo como lo hago con Ozura en ocasiones, cuando sé que se está esforzando para hacer algo que no le resulta del todo.—Déjame ayudarte.— Mencioné, tomando uno de los patines y su pie, para introducir el zapato y luego mirarle.—Es igual como si usaras un zapato y lo amarraras...— Murmuré, tomando las dos agujetas y cruzándolas entre si.—Primero las cruzas así...— Y bajé la mirada para ver mis pasos.—Haces dos orejitas en los extremos... así...— Mencioné después de hacerlo.—Y pasas una por debajo de la otra.— Y terminé con ese, entonces le puse el otro zapato y le miré.—¿Quieres intentarlo tu? No te preocupes, puedo hacerlo sino lo consigues. Siempre hago esto con mi pequeña.— Recordé cuanto tiempo me había tomado que Ozura aprendiera a atarse las agujetas y no pude evitar sentir nostalgia. Extrañaba que fuera mi pequeña.

Sonreí cuando me di cuenta de que tenía frío, así que me saqué mi chaqueta y se la di, al menos era calientita y le serviría para el frío. Otra cosa buena de estar muerto, era que mi percepción de la temperatura era diferente a los seres vivos; así que a él le servirá mucho más que a mi. Se lo puse alrededor de los hombros y quedo el gorro colgando contra su espalda. Le acaricie de nuevo la cabeza y me levante para sentarme a un lado suyo, esperando que esto fuera suficiente y que él pudiese atarse solo el otro patín, cosa que no era precisamente complicada, si no que era muy fácil de realizar. Entonces sonreí de nueva cuenta cuando me pregunto si podría enseñarle a patinar. En realidad no sé mucho, pero al menos puedo mantenerme en pie y hacer una que otra maniobra, creo que será como enseñarle a Ozura y eso me emociona.

No duele mucho... Pero...— Le indicó que tome las agujetas.—Yo no te dejaré caer, así que no hay nada de que preocuparse.— Le sujeto del hombro y veo los cordones.—Tu puedes, pequeñín...— Entonces caí en cuenta de que no sabía mi nombre ni yo el suyo.—Por cierto, soy Klein. ¿Y tu?— Le toqué las mejillas con cariño y esperé por su respuesta.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Vie Dic 26, 2014 12:42 am


Una loca aventura navideña
Privado con Klein Tranströmer

Las largas orejas del conejo se movieron con ligereza, por el tamaño de estas White tenía movimientos limitados,aunque normalmente no requería moverlas al tener una audición destacable. La mano ajena sobre su cabeza le hizo sentir extraño, no era la primera persona que le daba algo de afecto y comenzó a recordar que le estaba siendo normal ser acariciado en la cabeza. ¿es que acaso es ese un saludo a los desconocidos? ¿por qué nadie se lo había dicho antes?. Infló una de sus mejillas mientras fruncía el ceño al descubrirse ignorante, pero aquella expresión se fue aminorando con el paso del tiempo. Le permitió el socorrerle, lo necesitaba aunque no quisiera admitirlo, pero quiso ser humilde y no decir alguna tontería que arruinara la buena voluntad de aquel hombre.

— Ya veo... — observó como le ponía el patín, asombrado por lo rápido y sencillo que resultaba el proceso. Observó al joven y se mostró menos arisco, más amable y obviamente agradecido — O-orejitas... — White ya tenía dieciocho años, pero rememoró su infancia cuando aún era un pequeño conejo y veía a su ama tratar de atarse los zapatos. Un cálido sentimiento se hizo presente en el conejo, quien sonrió inevitablemente al ver como aquel amarre era realizado. — ¡Puedo hacerlo! — dijo animado,luego reparó en un detalle ¿Su pequeña? ¿se refería a un familiar? — ¿lo hace con su hermana? ¿o hija tal vez? — comentó mientras movía su pie ya 'listo', tomó el otro patín y comenzó a ponérselo tal cual el otro hizo con el primero. Lo hizo más lento para que no le quedara mal, además estaba pendiente de si su ahora 'tutor en el fino arte de colocar patines' le corregía alguna cosa.

Mientras estaba en lo suyo,sintió la tela de la prenda contraria. Alzó la mirada con sorpresa e incluso abrió su  boca de lo asombrado que estaba, pensó que aquel hombre era un buen sujeto y le daba un grato sentimiento. Era paternal y con buena disposición, eso era respetable y por sobre todo admirable.  — Gracias señor — entrecerró su mirada y se colocó bien aquella chaqueta, quedando con el peludo borde muy cerca de su mentón y mejillas; puso sus orejas fuera de la chaqueta al ser extraño dejarlas dentro de la prenda. Continuó con su labor y pudo emular lo hecho por el moreno,sabía amarrarse los zapatos, pero el nudo con las 'orejitas' era diferente al hecho por aquel. Era un nudo simétrico y denotaba la preocupación y dedicación con la que fue realizado.

Le escuchó y asintió, deseaba patinar y sería mucho mejor tener un guía en ello — ¡es muy amable! — dijo entusiasta y luego levantó ambas piernas para mostrarle el resultado de sus enseñanzas, que si bien fueron pocas si llegaron a marcar al joven conejo. — Klein, yo soy White — cerró el ojo próximo a la caricia ajena, sin dejar de mirarle — aunque ese es un apodo, aún — acotó sin reparo alguno, se sentía a gusto con aquel chico — ¿usted vino solo? , ¿no anda su pequeña por aquí? — ladeó la cabeza y movió sus piernas algo inquieto, pero al darse cuenta que estaba siendo muy infantil se detuvo y miró al suelo, apenado por su actitud.

Trató de calmarse y ocultar su alegría, debía ser reservado, debía ser tranquilo y no demostrar su vulnerabilidad. Así había aprendido a ser, pero conforme conocía personas y se metía en diversas situaciones iba modificando ciertos aspectos de su personalidad. — Señor Klein, vayamos por sus patines y metámonos a la pista — le miró — o si gusta, podemos conversar un poco... — sin querer presionarle, ambas cosas estarían bien para el conejo ya que mientras tuviera algo interesante o entretenido que hacer, estaría bien. Se paró de repente, dando un salto y luego se puso frente al hombre. Al estar de pie se notaba que la chaqueta de Klein le quedaba muy grande, casi cubría sus pantalones (los cuales eran cortos) y daba la sensación de que no tuviese más que eso puesto ya que la tenía cerrada.

Movió sus brazos y le observó, aunque al estar allí de pie le fue difícil mantenerse quieto al no saber  equilibrarse en esos patines y se tambaleó graciosamente, a punto de caer y dudó en si dejarse caer al suelo o si tratar de sostenerse del moreno. Optó por lo menos doloroso y avergonzante, creía que no le molestaría servir de soporte para el conejo y se sostuvo del otro para no caer. Posó sus manos en los hombros de Klein mientras miraba sus pies y los ponía en una posición aparentemente estable, mas aún así no podía mantener el equilibrio y eso solo le frustró.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Dom Dic 28, 2014 3:47 pm

Le observé, cuidando cada uno de sus movimientos, para ver si podría ayudarle a mejorar, incluso si era brevemente. Porque me gustaba ayudar a los niños pequeños y/o conejitos adorables, no sé porque pero me encanta sentirme útil. Me temblaban las manos del frío o del nerviosismo, no estaba del todo seguro y aunque intentaba febrilmente que no me temblaran, continuaban haciéndolo. Supondré que es por los nervios porque el frío nunca me ha molestado, no en realidad. Cuando te acostumbras a todas las cosas malas de las personas también te acostumbras al frío y a este tipo de momentos. Sonreí cuando le vi hacerlo, no reparé en la pregunta hasta que vi que con una lentitud impresionante le quedaba aquel nudo, no perfectamente, pero fue bastante decente para ser su primera vez haciéndolo. Tenía mucho interés por como lo hacía y la verdad es que no era para nada mal. Sonreí levemente, quería ver más de lo que hacía, pero no le ponía demasiada atención a eso. Cerró los ojos y se pasó la mano por el cabello, intentando tranquilizarse.

Es como una hija para mi, pero en realidad solo cuido de ella.— Mostré una sonrisa, ante mi incapacidad de referirme a Ozura como algo que viene de mi—Ella era muy pequeña cuando la encontré, y pensé que podría ayudar con la transición si le pedía que me dijera papá.— Mis mejillas se ruborizaron suavemente, y le miré sorprendido por el amarre en sus patines. —Quizás podrían ser amigos, ella no tiene muchos, solo algunos gatos...— Me gustan los gatos, pero no los gatos machos que van tras los huesitos de mi hija, al menos White, que es tan adorable, no creo que quiera hacerle eso a Ozura.—Estoy seguro de que se llevarían bien...— Le acaricié la cabeza al notar que había terminado de amarrarse el patín. Se veía que tenía frío y por un segundo olvide el propio temblor en mis manos. Ahora que lo pensaba, era posible que se tratara de un ataque de ansiedad, pero me preguntaba porque, no había pasado por momentos estresantes o preocupantes, quizás era algo por no usar mis poderes en todo este tiempo.—¡Lo has hecho muy bien! ¡Bien hecho!— Le acaricié de nuevo los cabellos, apremiándole. Lo había hecho demasiado bien para ser la primera vez. Tomé sus botas y lo dejé junto a mis zapatos. Tenía los pies descalzos, quizás por eso tenía tanto frío.

Le miré de pie y me sentí como un pedófilo, pero pronto se me quito. White tiene un nombre sumamente adorable y también era muy adorable. Me preguntaba quien era quien le estaba cuidando, me daba mucha curiosidad saber quien era él. Porque nunca le había visto y lo más probable es que estuviera rondando la academia y me preguntó, de nuevo, como es que no le había visto, yo también estoy rondando la academia, casi siempre, en busca de problemas dentro de los límites, pero nunca había visto una criatura tan bella y adorable. Aunque aclaro que como Ozura no hay nadie más adorable. Dejé escapar una risita. Le di un abrazo rápido, pero solamente para quitarme el frío y luego volví a sentarme, prefería quedarme quieto un rato, antes de comenzar a patinar. No conocía a todos los estudiantes de la academia, pero a la mayoría si, al menos. Dejé escapar un suspiro y busqué verme más tranquilo de lo que en realidad estaba, así que alcancé mis zapatillas y me las puse, necesitaba algo cálido a mi alrededor. Diría que no usar calcetines es una mala idea, pero en realidad no es una mala idea, siempre hay que prevenirme de los hombres lobo. Le sostuve cuando pareció resbalar y le aferré contra mi pecho, todo para evitar que cayera.

Creo que será mejor que patinemos primero. Para entrar en calor.— Me acerqué a donde estaban mis patines e intenté ponérmelos. La verdad, no tardé mucho, pero me estaba muriendo de frio, así que intenté hacerlo más rápido de lo que normalmente lo haría y se me estaban desabrochando un poco. Cerré los ojos. El cálido tacto con la piel me hizo sentir un poco mejor y me acerqué, caminando de puntillas, con White de la mano, a la orilla para meternos en la pista.—Esto es algo fácil, pero lo principal es mantener el equilibrio y luego te enseñaré como acelerar y como frenar. ¿Está bien?— Le sonreí, mientras le indicaba que debía caminar con los pies de la misma forma en la que yo estaba haciendo. Sacudí la cabeza y comencé a caminar hacia el borde.—Entraré primero y luego vas tu, ¿estás listo?— Sonreí, levemente.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Dom Dic 28, 2014 9:48 pm

Travesura de Navidad:
¡Muérdago salvaje y gigante aparece! Ya saben que hacer ~
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 03, 2015 7:27 pm


Una loca aventura navideña
Privado con Klein Tranströmer


— Si la cuida de pequeña y la joven no tiene padres, que es lo que infiero, ¿no sería usted su padre? Después de todo, padre es quien cría y si lo hace con amor y respeto, entonces verdaderamente es su padre. — le dijo en base a lo que había leído y escuchado donde solía vivir, además que era fielmente lo que pensaba sobre ello. — Debería simplemente decir que es su hija, la sangre a las finales es lo de menos, excepto claro que quiera donarle algún órgano — dijo  alzando su dedo índice, podría sonar como una broma, pero White lo decía con toda la seriedad que el tema merece. — ¡Seria divertido! Tengo pocos amigos, si es que puedo decirles amigos, no lo se. Hay una coneja ¡Se llama Conchita! — dijo queriendo ocultar la emoción que le llenó — Ah… pe-pero, si, me gustaría conocerle — prefirió no divagar en cosas que seguramente no le interesarían al mayor. Quiso preguntar su nombre, pero ya tendría la oportunidad de hacerlo cuando conociera a la hija de Klein, lo anhelaba bastante.

El conejo notó que aquel temblaba, se sentía culpable por haberle quitado su chaqueta y lo peor, el contrario estaba descalzo en un suelo seguramente helado. Se espantó ante eso y le replicó — ¡Debe usar calcetines! No puede pisar el suelo de esta manera, joven Klein — alarmado — ¿Dónde están sus calcetines? —  los buscó con la mirada, sin éxito, no lo tendría ante la manía contraria.  Le miró un largo momento, aquel también lo hizo  pero White no identificó el motivo tras aquella mirada y posterior abrazo. Al conejo le gustaba el calor y tener a alguien cerca de si, le hacía sentir importante y querido, extrañó rápido la cercanía con aquel que ahora se volvía su amigo y maestro. — Podemos compartir su chaqueta, es grande… puede usarla conmigo — imaginó la solución, se veía a si mismo sentado en Klein y abrigándose con parte de la chaqueta. Ambos la usarían, pero eso no era nada bueno a la vista del resto, solo que White no lo comprendía. Él no veía lo malo del asunto.

Antes de decirle su brillante idea, ya estaba entre los brazos ajenos siendo protegido de una fuerte caída de no ser por aquel. Lo agradeció en silencio y aprovechó para restregarse en él, quería darle su calor y que no tuviera frio, cerró sus ojos y se mantuvo allí como si de un nido se tratase. Se apartó solo para darle libertad al contrario, mas no dejó de afirmarse y tratar de mantener su equilibrio. Debería practicar mucho para poder hacerlo por su cuenta y venir otro día o el año que viene — Después, tomemos algo caliente, podría enfermarse si sigue así…— se dejó guiar por el moreno dejando que su asombrosa idea para entrar en calor se quedase en su mente, ya le ayudaría ¡estaba decidido a ello! Pero por ahora caminó lentamente hasta la entrada a la pista, habían barandales de donde sostenerse, pero le bastaba con la mano ajena.

Le tomó con fuerza y cuando estuvo a punto de entrar a la pista, siente algo en su cabeza y causó que se estremeciera del susto. Se aferró más a Klein, a quien jaló para acercarle e inmediatamente levantó la mano libre y se tocó la cabeza donde sintió un pequeño golpe. Algo le cayó encima, cosa curiosa sinceramente, al llevarla frente a sus grandes y rojos ojos, vio que no se trataba de alguna basura como esperó al inicio. Era un adorno pequeño, se sentía casi real, pero White dudaba de su autenticidad al reconocer cuando se trataba de una planta o no, aun así, era algo digno de recordar. ¿Qué era?  Se trataba de un pequeño adorno típicamente navideño, era un colgante de un muérdago y debido a lo curioso que era White, sabía mucho sobre eso y la tradición que dictaba su aparición. — Es un muérdago… — susurra con una sutil sonrisa, alza la mirada al otro y se lo muestra animado — ¡nunca había visto uno! Aunque este es falso, pero aun así es bello — dice con una inocencia propia de un niño.

Le jaló nuevamente y se puso frente al otro, White sabía que tenía que hacer y sería un lindo recuerdo que poder contarle a algún amigo e incluso a su propia ama, seguramente estaría feliz por el conejo o eso creía el menor. Alzó las manos y le jaló de la camisa, del borde cercano al cuello y le tiró para que bajase su rostro o se inclinara, ya que la diferencia de alturas le hacía difícil la tarea al albino. Pensó en pararse de puntas, pero con los patines y su mal equilibrio sería catastrófico, por lo que solo le jaló y al tener el rostro ajeno a una altura decente, le susurra —Solo tiene dos frutos, aunque no sé si podamos sacarlo — dice como si no fuese a hacer nada más, pero  no pasa ni un segundo entre el final de sus palabras y el inicio de su siguiente acción.

Acortó la distancia sin dejar de jalar su ropa, ladea su rostro y entrecierra la mirada, relame sus labios apenas y deposita un suave y dulce beso en los labios ajenos. Aquello podría ser normal si fuesen pareja o si al menos se tratasen de dos personas de sexo opuesto, pero White siempre quiso ser parte de esta tradición y por fin pudo cumplir aquello. Además, pese a hacerlo con un hombre, este sería su primer beso ¿y qué mejor que en navidad? Estuvo algunos segundos, sin saber si aquel se apartaría o respondería, solo esperaba que le permitiese hacerlo y ya. Al hacerlo, se aleja del contrario con un movimiento lento mientras su mirada estuvo pendiente de cómo reaccionaría aquel.


OFF:
En word se veia menos(?) -vivatenerunafontenana- xDD y eso que la font aquí igual es enana(?). Pues, espero te agrade el conejo, me fue difícil como meter el muérdago salvaje, pero lo hice de una forma relativamente decente. Si no te gusta te jodes en todo lo jodible (?) ♥
Y el code faltará porque me sale de los *******(?
PD: code implementado pa' que se vea bonito :B

PD: @Nanase #malvadamenteuke
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Invitado el Jue Ene 08, 2015 9:46 pm

Si él tenía razón, que lo más probable es que la tuviera, entonces yo si soy como un padre para Ozura, porque desde que era pequeña siempre le estuve cuidando, intentando enseñarle todo lo que pudiera, quería que aprendiera y que un día supiera muchas cosas. Muchísimas. Incluso si eso me tomaba demasiado tiempo, tenía ánimos para ello, incluso si con el tiempo eso solo significara que se fuera lejos y que nunca volviera a saber de ella. Confiaba en que no iba a pasar eso, porque Ozura me quiere tanto como yo a ella y me perdona todas las estupideces que hago y déjenme decir que son demasiadas estupideces. Así que creo que si lo he hecho antes, ella no se alejara de mi por equivocarme un poco y dejarle ser estudiante, porque se lo merece. Tiene todo el derecho de comenzar a hacer su vida aunque estoy completamente en contra de eso, Ozura es mi pequeña hija y debería seguir siéndolo sin tener problemas en serlo... Y también, debería crecer si eso es lo que ella quiere hacer y no soy tan malo como para impedirle algo que sé que la puede hacer mucho más feliz de lo que ya es.

Si insistes tanto, entonces debo serlo. Un buen padre, ¿eh? — Mostré una sonrisa de incredulidad. Quizás lo era, de alguna forma las personas que son así de tiernas como Ozura o White siempre consiguen volverme loco, porque son demasiado adorables y todo lo que quiero hacer y lo único, es protegerles sin importar nada, incluso si eso significa algo malo para mi. Creo que eso es algo que nunca podré entender al cien por ciento de mi mismo, como es que me repudian tantas personas, pero amo a los niños inocentes que no saben nada de la vida. Quizás porque puedo ver toda esa maldad putrida en el interior de las personas y al ver como Ozura es tan pura e inocente me sorprende y pienso que es algo que se debe preservar, porque estoy seguro de que como ella no existe nadie igual, siendo de la misma forma con el pequeño conejo que esta frente a mi.— Su nombre es Ozura, es un poco amiguera, así que seguro se hacen amigos de prisa.— Le acaricié el cabello, entre las orejas, quería que hablara más, pero tampoco quería que pensara que soy un acosador, aunque he de aclarar que si lo soy.

El temblor en mi cuerpo, se hizo más notorio pero eso no significaba que tuviera frío, solamente mi cuerpo humano lo tenía porque no tiene mucha resistencia, pero no es importante para mi, después de todo soy un shinigami que se respeta y no me voy a poner a llorar porque mis pies están contra el piso frío y todo eso, después de todo, ese pequeño conejito lo necesita más que yo y yo estoy más que impuesto a estar de esta forma y nunca me he muerto ni nada por el estilo, así que he de suponer que en realidad no tengo frío y es solamente el reflejo del cuerpo. Aun así, cuando escuchó al otro sujeto, no puedo evitar pensar que esta preocupado por mi de la misma forma que Ozura lo estaba cuando vio los cortes en mi piel. Lo que me hizo presionar con fuerza donde estaban las cicatrices debajo de mi camisa negra de manga larga. Nunca podré perdonarme por esta estupidez de todas las que he cometido. Porque esta es la más patética de todas, por alguien que ni siquiera valía la pena. Pero no esperaba que me pusiera la chaqueta sobre los hombros, como si estuviéramos los dos dentro de una pequeña casita. Se sentía cómodo.

Es que no uso calcetines para evitar a los hombres lobo. — Lo dije como si fuera la cosa más natural del mundo, pero no pude evitar pensar, después de decirlo, que era la cosa más rara que he dicho en mi muy larga vida. Pero, en fin, no es como que no haya dicho cosas que sean más raras y extrañas que esas que acababa de decir, solamente no quería parecer un raro estúpido frente a White, porque era demasiado lindo como para humillarme así.— Deberías tener más cuidado.— Murmure después de sujetarle de su casi caída y comencé a guiarle hasta la tienda que estaba al lado de los asientos para atarse las botas con navajas llamados patines, en fin, un chocolate caliente me vendría bien y estoy seguro de que le caería mucho mejor al lindo conejito. No puedo evitar querer consentirlo.— Vayamos por un chocolate antes de entrar, y luego tendremos que esperar unos momentos para que tu cuerpo se adapte a la temperatura, o podrías torcerte el rostro.— Añadí, le explicaría si me preguntaba al respecto, aunque creo que debe saber de la parálisis facial. Y si no, pues, solamente un par de palabras sobre ello, no debe ser más difícil que explicarle a Ozura sobre su período de mujer...

Íbamos caminando con dificultad, porque en realidad no es fácil moverse con esos patines tan pesados. Cuando me di cuenta de que la mirada del conejito recayó en uno de los adornos del lugar. No me había dado cuenta hasta ese momento pero había cientos de ellos y el muérdago solo significa una cosa, una forma de conseguir un beso de la persona que te gusta sin tener que dudar en ello, porque la tradición navideña dice que el beso tiene que acontecer si o si. Lo que es malo, porque mis sentimientos por Leone me inquietan y el hecho de tener que besar a un chico con corazón puro cuando yo soy la gran mierda de persona... La verdad es que me da un poco de congoja, por lo que intenté evitar el camino, pero al parecer llamó tanto su atención que se acercó a él para observarlo. Me di cuenta demasiado tarde de sus intenciones, observé como se lamía los labios antes de besarme y no pude evitar que mi rostro se encendiera, porque aquello era demasiado excitante y perturbador y sé que yo no me habría detenido por mi cuenta. Pero el pensamiento de Leone me hizo apartarme de aquellos dulces labios cuando el roce ocurrió. Dejé escapar un suspiro, un largo suspiro y luego me incline para darle un prolongado abrazo.

¿F-fue tu... Tu primer beso?— Mis labios temblaron al cuestionarlo, no por el frío si no por el miedo de haber corrompido un alma aun cuando aquello fue lo más inocente existente.— En fin, no importa. Pero eso debes hacerlo con quien más quieras, no con quien acabas de conocer, aunque sea una tradición.— Suspiré, de nuevo, sin soltarle.—Aun así, estoy muy honrado de que me hayas besado.— Le abracé fuertemente y le estreché contra mi cuerpo.—¿Aun quieres tu chocolate?— Mostré una sonrisa y le solté, para sujetarle de las piernas como si fuera una princesa para cargarle hasta la tienda donde vendían el chocolate, de esa forma no se volvería a caer.
avatar
Invitado
Invitado


Volver arriba Ir abajo

Re: {Adv. +16} Una loca aventura navideña [P. White]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.