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Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

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Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 13, 2014 2:15 am

Había comenzado un evento en la capital de Australia. Desde pequeño le habían gustado las flores. No al punto de querer ser jardinero o de ordenar su jardín o cualquier cosa que un niño de su edad podría hacer para expresar su gusto hacia algo. Sabía mucho de flores, familias de flores, nombres, cualquier cosa que fuera relevante, incluso sabía que cuidados darle a cada planta, por eso quería asistir al evento, porque le llamaba mucho la atención. Así que cuando consiguió un volante con las actividades que había, no podía elegir simplemente una. Quizás su principal movimiento sería ir a ver las flores, pero había demasiadas cosas como para simplemente elegir una. Como era de esperar, en la entrada de la feria había muchísimas personas, tantas personas que Demian estaba seguro que no todos eran parte de la academia, algunos muchos podrían ser solamente estudiantes, mientras que otros profesores y demás.

Estaba absorto en sus pensamientos que solamente vuelve a la realidad cuando le detiene una jovencita bien vestida y le entrega un mapa del evento y una flor, reocnoce la flor de inmediato, una flor de cera. Es algo de Australia y le gusta la textura, el olor y el color tan pronto la tiene en sus manos. Y pese a que ha sido una mujer quien le dio la flor, no puede dejar de verla con una sonrisa y diciéndole con la mirada enfocada en ella, en la flor, un tímido "Gracias", deja escapar un suspiro y continua caminando, aunque no repara en el mapa de actividades hasta el momento en que se da cuenta de que es una chica. Se sobresaltó tanto que dejó caer el papel, más no la flor, no, esa quería guardarla para mostrársela a su hermano algún día. Seguramente le encantaría. Luego levantó el papel, reparando en él. Y vio las actividades que había.

Lee las opciones, pero decide ir a donde el viento le lleve. Esta seguro de que obtendrá buenos resultados. Encontró, al final del camino, un sitio lleno de inflables y muchos niños. Los cuales tan pronto le vieron, le jalaron del brazo y lo subieron a un castillo inflable, Demian no podía negarse, le gustaban mucho los niños. Luego había niños por ahí gritando que debían salvar a la princesa de un dragon que lideraba el castillo. Demian sabía lo que significaba. Había quedado atrapado en un juego de niños y ahora tendría que esperar a que un príncipe le salvara. La situación era ridícula.
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Re: Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

Mensaje por Invitado el Mar Sep 30, 2014 4:26 pm


Rescatando a la princesa
 Privado entre Demian y Sinbad — Feria de Flores (Floriade)  —
Las festividades de primavera en Australia eran algo que Sinbad debía veren persona, había oído de muchos eventos relacionados con la estación no solo en Canberra, sino que en diversos puntos del país siendo atractivos puntos turísticos. Resultaba muy interesante la idea de asistir a eventos donde las flores eran las protagonistas,cosas que en su atria no eran ni pensadas, por lo que programó una salida durante las festividades parair a presenciar todo lo posible. Debido a sus ocupaciones no pudo ir antes, además no pudo asistir con su fiel sirviente, pero eso no aminoró las ganas para que el dragón fuera a divertirse.

Vistió ropas que había seleccionado Eirlys ya que sus usuales prendas eran muy llamativas para usar en este país, tuvo que hacerle caso solo para sentirse como uno más entre tanta persona y flor del lugar. Cuando llegó a la feria de flores, pudo notar lo concurrido del lugar, su mirada recorrió desde sus proximidades hasta un punto bien lejado (cerca del final del sendero) gracias a su visión propia de los dragones, apreció que ruta sería mejor usar y así emprendió la caminata entre aquelmar de personas. Caminó bastante lento y trató de detallar calmadamente la decoración del lugar,habían postes adornados con flores y en las cimas bellas girnaldas con las ya mencionadas plantas.

El ambiente era perfecto, no había tanto sol y elaire era fresco, sumado a la bella ambientación daba una sensación de paz y tranquilidad. Al llegar finalmente a destino, pudo ver como muchos niños jugaban en un pequeño parque, centró su atención en el castillo inflable y no dudó en acercarse a este. No recordaba haber visto uno de tan cerca, era magnífico y cuando se subió, los niños le miraron con asombro al no estar acostumbrados a que un adulto jugara con ellos, pero Sinbad les animó y en un tono amable y jovial mencionó — ¡Este castillo será custodiado por el dragón púrpura! — alzó las manos y fingió gruñir emulando ser tal bestia, cosa irónica considerando su raza original, se metió dentro del castillo y lo traspasó comenzando así el juego con los niños. Los jovenes le aceptaron entretenidos con ahora el castillo y el dragón.

Pasaron algunos minutos y Sinbad vió a un chico algo interesado en losjuegos, susurró a dos de los niños — Traiganme a la princesa — y señaló al joven, a quien no dudaron en atraer al juego y capturar en el castillo. Tuvo que aguantar la risa cuando vió que su mandato fue obedecido y no precisamente porque los niños siguieron sus ordenes,sino que el joven no frenó a los infantes y no buscó huir. Se escabuyó por elcostado izquiero y buscó la entrada por donde el joven había ingresado, obstruyó el paso y le señaló — ¡Haz sido capturado por orden del dragón dueño de esta edificación! — le sonrió ladino, pudo ver mejor sus facciones, era un hombre atractivo sin dudas. — para poder salir ileso, tendrás que satisfacer las demandas del dragón púrpura — comentó en un tono teatral, tras ello leguiñó el ojo. — pero antes, ¿la princesa me concederá su nombre? — se inclinó hacia aquel y le extendió la mano en un gesto amable, puesto que los niños trataban de saltar sobre el otro el inmovilizarse como fieles lacayos.


Su aspecto es como en esta imagen , posee pantalones negros de pitillos y zapatos de cuero café oscuro. Posee en ambas muñecas adornos brillantes como se aprecian en la siguiente imagen.
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Re: Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 12, 2014 4:48 am

Estaba intimidado por un grupo de niñitos secuestradores, no podía decir nada al respecto, después de todo son solo niños y él ama a los niños, así que no estaba del todo intimidado, sino que estaba atrapado en la jugarreta que esos niños tenían. No sabía como iba a salir de esa, si es que era posible salir de esa fácilmente. No, tenía que esperar a que alguien salvara a la princesa, es decir a él, porque si no, no iba a poder engañar a los niños, malditos juegos y películas que demuestran que las mujeres no pueden salvarse solas de un dragón tonto y feo… Si no fuera por los directores de esas películas o los creadores de esos juegos, entonces él podría arreglárselas solo. Pero no, aparentemente tiene que contar con la ayuda del príncipe de brillante armadura. Se siente impotente y no puede salir de ahí, no debió salir del encierro en su habitación, incluso si eso suponía no poder ver tan hermosas flores, desde el sitio en que estaba “atrapado”.

Fácil podía irse, pero no quería romper los sueños de los niños o al parecer ellos solo estaban bromeando. No estaba seguro de nada, pero igual tenía miedo por las reacciones de los niños si intentaba escapar. Tenía miedo de hacer sentir mal a alguien. Suspiro y luego escuchó una voz, entrecerró los ojos y suspiró de nuevo. ¿Dragón? Los dragones eran lindos, aunque él nunca había visto uno en su vida. Se quedó en silencio cuando escuchó que dijeron “tráiganme a la princesa”, bien, eso no lo esperaba. No esperaba que alguien se uniera al juego. Eso lo hacía sentir más asustado y al mismo tiempo esperanzado de poder ver las flores antes de que el sol se ocultara, si no lo conseguía, podía volver al día siguiente. Lo importante era hacer algo diferente y eso, ciertamente, era diferente a toda su rutina diaria. Los niños le sujetaron de los brazos y lo arrastraron hasta donde estaba el muchacho.

Era exótico, fue lo primero que notó Demian. La piel ligeramente bronceada y el cabello rojizo. Sus mejillas se ruborizaron de inmediato. Era atractivo. Dem tuvo que golpear su cabeza contra sus muñecas suavemente para desvanecer el sonrojo de sus mejillas. ¡Pensarían que era rarito si continuaba de esa forma! Y no quería que le vieran como alguien raro. Ya tenía suficiente con sus compañeros de clases y las chicas que encontraba en los pasillos. ¿Satisfacer demandas? Claramente lo primero que paso por su cabeza fueron cosas sucias, por lo que el sonrojo se volvió más visible y su cara empalideció notoriamente. Tosió un poco, ahogándose con su saliva y tomó la mano del chico.

D-demian. Mi nombre es Demian.— Murmuró, tímido. Cerró los ojos y miró a su “captor”.—¿Cuál es su nombre, señor dragón?— No sabía como seguir el juego sin sentirse nervioso.—Y, ¿cuál es el motivo de que me tenga cautiva? Mi padre ha pagado la cuota, ¿qué es lo que pasó para que yo este aquí?— Inquiere cuando su voz toma un poco más de confianza en lo que esta haciendo. Su mano libre pasa a su cadera, mirando al joven con desesperación por respuestas.

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Re: Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 12, 2014 11:01 pm


Rescatando a la princesa
 Privado entre Demian y Sinbad — Feria de Flores (Floriade)  —
Le notó algo extraño mientras era traído por los infantes, no supo de inmediato el porqué del rojo en su faz y lo asumió al calor o agitación por ser introducido en una situación como esta. Se mostró sereno y analítico con su ahora rehén, era interesante ver como aquel chico seguía con ese sonrojo el cual se intensificó ante ciertas palabras del dragón. Sinbad era muy malpensado y pese a que el doble sentido era algo normal en él, aquellas palabras las había pronunciado con total "pureza" si es que se puede aplicar esa palabra a su persona. Rió leve ante aquello, pero no podría decir mucho al tener a varios niños cerca de ambos y no se debe olvidar que los jóvenes de hoy en día no son tan fáciles de engañar como antes.

Jaló suave pero con firmeza aquella mano y le llevó más cerca de sí, sonrió con amplitud al poder verle mejor — De...Demian — no esperaba que se llamase de tal forma, aquella era una coincidencia bastante cómica al contrastar este Demian con el que conoció hace poco tiempo. No evitó el volver a reír al pensar en ello — ¿Demian eh? — pronunció queriendo asegurarse de ello, pero bien había escuchado tal palabra. Le volvió a jalar y abrazó al chico manteniéndole a su costado, de tal forma en que ambos mirasen a la misma dirección. — Me llamo Fakhîr Gazali — le susurró aprovechando la corta distancia entre ambos — ¡pero todos me conocen como Sinbad! — alzó la voz y se dirigió ahora tanto a Demian como a los niños. — Temed a ese nombre — les amenazó en tono de broma, el jordano se veía muy entretenido con todo aquello. Dudaba que alguien en Australia -y menos en Canberra- le conociera, era por ello que daba su nombre con semejante despreocupación.

El que Demian continuase con la actuación fué lo mejor de todo — ¡oh mi princesa!, ¿No ha oído los rumores entre los aldeanos? — al decir eso, su mano derecha bajó desde el hombro ajeno hasta la espalda baja — déjeme ser yo quien le informe — se aclaró la garganta breves segundos — Comprenderá que un dragón tan solitario como yo — realiza un ademán señalándose — no puede estar en el castillo sin tener entretenimiento — mostró una expresión de falsa tristeza — es por ello que le mandé a buscar — fija su mirada en el otro — dijeron que tanto su belleza como pensamiento eran dignos de ser mi compañía — bajó el tono de su voz al final — y considero que tales afirmaciones son verídicas — siendo eso una apreciación rápida. — ¿no lo cree usted? — entrecerró la mirada y no dejó de sonreír.

Se apartó del contrario otorgándole, por un corto periodo, algo de libertad. Colocó sus manos a los costados y en una acción lenta y elegante, le da una reverencia como si realmente se tratase de una princesa de algún reino lejano. Aquello le causó nostalgia, tenía años sin codearse entre príncipes o princesas, pensó entonces en su niñez y pronunció — أنا في خدمتكم (Estoy a su servicio ) — susurró.Su faz mantuvo la elegancia y esa tenue sonrisa pese al alboroto en sus memorias, esas palabras en árabe solo alguien "de mundo" o muy docto en idiomas lo comprendería.
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Re: Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 17, 2014 8:03 pm

Ese hombre era demasiado atractivo, más de lo que Demian podía entender. En realidad, ni siquiera podía entenderlo, ni siquiera se esforzaba por ello. Entrecerró la mirada, intentando enfocar en otra cosa, intentando no concentrarse en la belleza de ese chico, porque siempre le pasaba eso. Es como lo que había sucedido con su compañero de habitación, no quería que le pasara de la misma forma en ese momento. No quería enamorarse de otra persona y que esa persona se alejara de él, dejándole ese increíble dolor de por medio. No podía con eso, no quería, así que se obligó a dejar de mirar antes de que pensara en cosas indebidas. Entrecerró la mirada y giró a otro sitio. Tenía que respirar.

Le observó, cuando fue jalado hacía el joven y el sonrojo en sus mejillas creció a sobre medida. No estaba acostumbrado a sentirse de esa forma, no estaba acostumbrado a ese calor en sus mejillas. No estaba acostumbrado a lidiar con esas emociones, porque había dejado de permitírselas desde hacia mucho tiempo. Quizás era solo por timidez, intento convencerse. Si, en definitiva era eso. Escuchar su nombre de labios del otro le trajo un estremecimiento que fue desde la punta de su pie hasta su cabeza. Asintió ante la cuestión sobre su nombre, quizás ese sujeto conocía a otro Demian y quizás este otro Demian era su novio, no podría saberlo, pero al menos imaginarle con novio le hacía dejar de pensar que seguramente le gustaba o atraía ese sujeto, porque le ponía limitantes y así no podía interesarse por él, aunque fuera tan atractivo.

Su nombre era extraño, pero aun así escuchó con interés. ¿Cómo debería llamarle? ¿Por su nombre? Sacudió la cabeza, lo vería después. Los niños hicieron una exclamación de terror fingido cuando el joven dijo su nombre. La sorpresa fue inmediata, entrecerró la mirada y sonrió. Los niños siempre eran adorables. Decidió dejar de prestar atención en la belleza exótica de aquel hombre y jugar el juego que aquellos adorables niños querían jugar. Ellos se lo merecían y valía la pena hacerlos felices. Dejó escapar una risita cuando escuchó al joven seguir con la actuación, esperaba que a los niños les gustará, aunque de inicio no había estado muy motivado en hacer eso, solamente quería ver las flores, fue disuadido por las sonrisas en los rostros de esos niños, simplemente no puede contra ellos.

¿Qué rumores?— Exigió la respuesta sin apartar la mano de su cadera, como si estuvieran estorbando las faldas extremas que solían usar las princesas en épocas coloniales. Su mano le puso nervioso, pero no iba a reaccionar de mala manera, es decir, no se iba a ruborizar hasta morir y que los niños notarán que algo raro estaba sucediendo ahí con lo rápidos que eran para pensar los pequeños de esos tiempos. El joven actor hablaba sobre la soledad y él entendía eso.— Pues debo decirle que esos motivos me parecen insuficientes para verme atrapada en esta sombría cárcel en la que siquiera puedo ver aquellas flores que tanto me gustan.— Su voz, indignada, fue demasiado real. Ya había pasado por algo similar antes.—Le ordeno que me deje en libertad en este instante y que en lugar de mandar a traerme, usted mismo me pida que venga a su castillo.— Apartó el agarre del joven y se dio la vuelta, imaginando que el largo cabello de una princesa cubriría su espalda y le daría más dramatismo a la escena. Miró de reojo a los niños, ensimismados en la actuación.—¿A qué espera? Si quiere pasar tiempo conmigo, al menos sépamelo pedir; si me complace con esto aceptaré quedarme en esta cárcel con usted, Sinbad.— Tragó saliva y esperó.

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Re: Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 21, 2014 1:33 pm


Rescatando a la princesa
 Privado entre Demian y Sinbad — Feria de Flores (Floriade)  —
Sinbad miraba a la "princesa" con recato, como si vistiera con las prendas propias de una noble como está actuando; sus movimientos eran lentos simulando cierta dificultad en ello solo por acentuar la actuación que de un juego pasaba a cobrar seriedad. El jordano respondió poco después las palabras ajenas usando un suave tono al hablar — Princesa, yo le mandé a traer y ya lo asumí, pero nunca estuvo dentro de mis intenciones el encerrarle o privarle de alguna manera su libertad — sonrió — como le dije, solo quiero vuestra compañía... — pensó en abusar de su auto-impuesto título de soberano del castillo, pero lo vio inadecuado para la ocasión.

Le otorgó espacio y observó a los niños, estos poco a poco se estaban poniendo del lado contrario respaldando silenciosamente a Demian, Sinbad realmente estaba quedando como el malvado ante la "dama". Levantó la mano izquierda y ajustó el flequillo sobe su rostro, cerró sus ojos y adoptó una expresión seria mientras caminó hacia Demian y se agachó dejando la rodilla derecha contra el piso — Lamento mis malos modales, joven — bajó el rostro en señal de respeto y puso su mano en el pecho — Espero pueda perdonar a este viejo y torpe dragón — poco a poco fue alzando su mirar en busca de la silueta ajena — Demian — susurró esperando que aquel voltease y le mirara — ¿me concedería el placer de su compañía? quisiera recompensarle por mi mal trato hacia usted, si lo desea puedo llevarle a ver los campos florales de la nación — con ello hacía referencia a las atracciones florales propias de Floriade.

Algunos niños se marcharon al ser llamados por sus padres, otros se mantuvieron a la expectativa de aquel teatro y otros fueron a jugar en diferentes juegos. — como puede ver, sis leales súbditos cada vez disminuyen más y eventualmente retomaré mi soledad — bajó nuevamente la mirada aparentemente dolido por ello. Sinbad se caracterizaba por no mostrar tan fácil sus sentimientos, pero en esos momentos tuvo empatía para con el otro, además que sabía lo que era estar solo y mezcló aquello en su actuación. Cuando por segunda vez alzó su rostro, cambió su expresión a una sonrisa tenue, ahora deseaba -fuera de todo acto- que Demian le acompañase a disfrutar de lo que Camberra les ofrece.
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Re: Rescatando a la princesa [Priv. Sinbad]

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